Gastada II
Y comenze a temblar diciendo: “El bruto frío que quema mi alma…”
Buscar tu cuerpo, el objeto que hay en él. Mis manos moradas no sintieron nada al tocarlo. “Estás helada”. No, no estoy helada sólo algo demacrada, dijiste. “Demacrada nada; gastada gastada, como un borrador que ha borrado mucho”. Mis errores.
Mis hedónicos errores borras hoy a 6 kilómetros de aquí pensando: Qué pasará si me pide que vuelva a borrar?